¿Me tengo que cortar el dedo gordo?

19 03 2009

Por haber votado en el proceso interno del PRD, en el cual se convocó a todo ciudadano con su credencial del IFE. En Coyoacán, donde “somos bicicleteros”, los operadores del Peje, los bejaranos, llegaron a medianoche (como unos fascistas cualquiera) y quemaron todos, absolutamente todos los votos de todas las elecciones de Coyoacán. Yo me quedé con el dedo entintado y con la pena… ajena. Mi voto razonado se hizo cenizas. Nunca, ni en el 2006, uno de mis votos (que habían sido siempre, cuando votaba, por el PRD) fue no contado, mucho menos quemado. Y eso que el IFE “hace fraude”.
López Obrador inventó un fraude en 2006… y sus huestes los han hecho en el interior del PRD. De pilón, uno no sabe qué va a pasar con su candidata a diputada en Coyoacán, Laura Esquivel. “haiga sido como haiga sido”, los votos por ella también los quemaron… sus compañeros de fórmula, los bejaranistas.
López Obrador y René Bejarano piensan que viven en los cuarenta, hacen fraudes que ni el PRI hace ya. Y ni modo que alguien se atreva a decir que la opción es “PT-Convergencia”, porque esta alianza es la del “duro” lopismo.
Ya apareció Lopez Obrador “condenando” la alianza que el PT acaba de hacer con el PRI en Nuevo León, pero nada dijo de la que su PT hizo con Hank en Baja California. Tampoco la que el PT y Convergencia hicieron con la yunquista Payán en Yucatán. Y en este último caso por una razón obvia: el propio AMLO quizo imponer a la yunquista en el PRD. Pero como ahora hay un proceso federal y el “Legítimo” aparece en la tele (que sería del pelele sin la tele) con el logo del PT, su incongruencia y oportunismo serían más que evidentes, y no quiere “dañar” su imagen. Como siempre, “él no sabía nada de Bejarano”. Siempre ha tenido a quienes le hagan los trabajos sucios como el vil mafioso que es… Ya nomás falta que diga que él no sabe que el PT fue un partido esquirol que fundó Anaya con el padrinazgo de su amigo Raúl Salinas de Gortari, con el fin de menguar en lo posible al PRD que combatió a Salinas y después a Zedillo y todo lo que representaban. Y este último, Zedillo, no es otro que el gran padrino de AMLO y Bejarano.
Pero parece que ya se les acabó la fiesta. El rostro de la Padierna lo dice todo.
—Jesús A. Castañeda

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